8 razones para ser arrestado en Tailandia
Llámame paranoico, pero cuando viajo a un país nuevo, siempre busco dos cosas: una es “peligros de (nombre del país)”. Con suerte, el peligro más importante pueden ser perros pastores recelosos o bocas de alcantarilla mal colocadas, como en Georgia. Lo siguiente que busco es “leyes de (nombre del país)”, pues nunca se sabe qué puede pasar en un lugar en el que pisar un billete puede mandarte a la cárcel.
Tailandia es famosa por sus playas paradisíacas, templos de colores, comida que arde y masajes que te convierten en ameba. Pero entre pad thai y pad thai, conviene no olvidar que este país, aparentemente relajado, es también hogar de una de las legislaciones más singulares del sudeste asiático.
En Tailandia hay un código legal que haría sudar frío a cualquier mochilero distraído. Así que si estás planeando un viaje a la Tierra de las Sonrisas, mejor repasa esta lista. Aquí van diez razones insólitas (pero muy reales) por las que podrías acabar rindiendo cuentas ante la policía tailandesa.
1. Criticar al rey (incluso en sueños)
La ley de lesa majestad en Tailandia es una de las más severas del planeta. No puedes criticar, satirizar ni burlarte del monarca, de su familia o de sus perros reales. Y no, no es exageración: un ciudadano tailandés fue juzgado por hacer comentarios irónicos sobre el perro del rey en redes sociales.
La ambigüedad de esta ley permite interpretaciones creativas. Una simple conversación grabada, un meme mal entendido o incluso un gesto pueden considerarse ofensivos. Así que si sueñas con él, mejor que no sea en voz alta.
2. Salir de casa sin ropa interior
Sí, como lo lees. En Tailandia es técnicamente ilegal salir de casa sin llevar ropa interior. Ahora bien, no te preocupes: la policía no hace controles aleatorios de calzoncillos. Eso sí, si te arrestan por otro motivo y descubren tu “libertad interior”, podría sumarse como infracción.
Esta ley es uno de esos restos coloniales, raramente aplicados pero aún en vigor, que parecen sacados de un manual de etiqueta victoriana en versión tropical.
3. Conducir sin camiseta: un delito sobre ruedas
Quizás pienses que, con 35 grados y 90 % de humedad, ir sin camiseta por Bangkok es lo más lógico del mundo. Pero conducir cualquier tipo de vehículo sin camiseta es ilegal.
No importa si estás a dos manzanas de tu hotel o si acabas de salir de la playa: si la policía te para sin camiseta al volante, te puede caer una multa. ¿La razón? “Falta de decoro público”, aunque tampoco estoy muy en desacuerdo, la verdad. Según la ley tailandesa, ir sudado como un pollo está bien… siempre que lo hagas con camiseta.
4. Vapear: el tabú del cigarrillo electrónico
En Tailandia, los cigarrillos electrónicos están prohibidos. No solo la venta, también el uso y la importación. Varios turistas han sido arrestados por vapear en la calle, y no faltan historias de viajeros multados (o incluso detenidos) por este hábito moderno.
Aunque muchos no lo sepan y se siga vendiendo, la ley es clara: por si acaso no traigas tu vapeador a Tailandia, y si lo haces, mantenlo escondido como si fuera plutonio.
5. Pisar un billete: crimen contra el rey
Imagina esto: estás persiguiendo tu billete de 20 baht que se escapa con el viento y lo pisas para atraparlo: un error monumental. Pisar un billete en Tailandia es ilegal, y no porque sea una falta de estilo, sino porque todos los billetes llevan el rostro del rey. Dañarlos o mostrar “falta de respeto” hacia su imagen se considera un delito de lesa majestad.
Y sí, hay gente que ha terminado en problemas por esto. En Tailandia, la monarquía no se toca, y mucho menos se pisa.
6. Besarse en público: sin pasión, por favor
Aunque Tailandia es uno de los destinos más populares entre parejas, conviene moderar las muestras públicas de afecto. Los besos prolongados en lugares públicos pueden ser mal vistos y, en teoría, punibles, especialmente en zonas rurales o en lugares sagrados.
Sin embargo, esto entra dentro del sentido común: donde fueres, haz lo que vieres.
7. Pintar la bandera: sacrilegio nacional
Alterar la bandera de Tailandia, ya sea dibujándola en una camiseta o usándola en diseños alternativos, puede considerarse un delito serio. La bandera es símbolo sagrado del país, y debe tratarse con el máximo respeto.
Evita prendas de ropa con la bandera tailandesa, especialmente si están en zonas sensibles del cuerpo. No querrás explicarle a un agente por qué llevas el escudo nacional en los calcetines.
8. Llegar con más libros de los permitidos
Aunque poco conocida, es mi favorita: existe una limitación legal al número de libros y publicaciones extranjeras que se pueden importar al país. Especialmente si tratan temas religiosos, políticos o de derechos humanos.
Llevar contigo varios libros sobre budismo, crítica política o historia reciente podría despertar sospechas en la aduana. No es lo más común, pero tampoco es imposible. Por si acaso, deja el Manifiesto Comunista en casa.
Nómada incansable, amante de las mochilas de más de 40 litros. Geek de la geopolítica, las relaciones humanas y otros territorios en conflicto. Apasionado cuentacuentos, razón aquí.






