7 COSAS QUE SABER ANTES DE VIAJAR A LAS LOFOTEN
Volvemos de nuevo a las islas Lofoten, el paraíso del norte de Noruega. Si estás aquí, es que te estás planteando seriamente esto de coger un avión o dos y comprobar por ti mismo que no miento. Enhorabuena, pero, ¿por dónde vas a empezar?
Cómo llegar
Como ya has buscado las Lofoten en el mapa, habrás visto que están bastante al norte. Más o menos la misma distancia separa Barcelona de Berlín que Oslo de Lofoten, por eso hay que planear bien el viaje. Normalmente se llega vía Oslo (cuesta encontrar vuelos directos desde la Península) hasta cuatro aeropuertos ‘cercanos’. El principal y con más oferta es Tromsø, aunque unas ocho horas en coche hasta Lofoten no nos las quita nadie. El siguiente más popular es Bodø, desde el que llegaremos a Moskenes en un ferry de tres horas.
Las dos opciones restantes son las más convenientes, pero con menos oferta y por lo tanto más caras. La que yo escogí fue la del pequeño aeropuerto de Harstad/Narvik-Evenes vía Gdańsk, al norte de Polonia, tras cuyo aterrizaje tocó alquilar un coche -en cualquier caso más que recomendable- y conducir unas cuatro horas. Lo perfecto sería, sin embargo, aterrizar en el mismo Lofoten, en el minúsculo aeropuerto de Svolvær.
Ropa para las cuatro estaciones

Vayas cuando vayas el tiempo en Lofoten puede ser muy, muy bueno, o muy, muy malo. No debería sorprenderte una pequeña nevada en pleno agosto o lluvia y viento durante semanas. Por ello, como ya explicamos en el artículo sobre Islandia, es imprescindible pensar en que en cualquier momento nos puede sorprender una tormenta o un viento azotándolo todo a velocidades imposibles. No te confíes y lleva, por lo menos, chaqueta, botas impermeables y capas calientes para el frío a cualquier mes del año; las nubes de Lofoten están hechas de otra pasta.
No te salgas del camino
No es una metáfora religiosa ni un consejo espiritual, el título de esta sección significa exactamente esto. Si estás andando una de las rutas de senderismo de Lofoten y el camino está marcado, es por varias razones. Una de ellas es el barro. Como lo oyes, Lofoten es una zona muy húmeda y apenas hay árboles en sus montañas, por ello los senderos pueden convertirse en un barrizal que puede hundirte el pie hasta la rodilla si te descuidas. Normalmente ponen tablas de madera a modo de pasarela para evitar el desastre, pero no siempre es así.
Además, dada la gran afluencia de turistas en los últimos años la flora de Lofoten se está deteriorando, por ello se recomienda dejar el suelo de la taiga noruega sin molestar. La última de las razones es que es peligroso salirse del camino, y no es un decir. Lofoten es salvaje y si hay un sendero significa que es una vía segura, olvídate de selfies en acantilados o donde no haya nadie.
Acuérdate de tu trípode

Esto tampoco es una metáfora, es un consejo que agradecerás. Aunque no tengas una cámara de fotos profesional, un trípode te será de gran ayuda en esas noches de auroas boreales que, a partir de finales de agosto, bañan el cielo nocturno de Lofoten. Basta con un pequeño adaptador de ‘palo selfie’con rosca para trípode o una cámara con exposición larga –30” es suficiente-, para conseguir unas fotos de auroras boreales que serán la envidia de tus seguidores y te recordarán para siempre estas noches mágicas. Asegúrate de que tenga las medidas máximas para ser transportado en el avión junto a tu equipaje de mano o tu maleta.
Precaución, amigo conductor
Las carreteras del norte de Noruega son estrechas, sinuosas y normalmente encharcadas, estas ya son razones suficientes para conducir con cuidado. Como están rodeadas de bosque, grandes mamíferos como renos o alces pueden aparecer de la nada en carreteras secundarias cuando volvemos de cazar auroras, por eso la velocidad máxima de las carreteras de Lofoten es de 70km/h. No solo animales puede aparecer tras la siguiente curva, sino que muchos nómadas deciden explorar Lofoten a pie con grandes mochilas o en bicicleta por el arcén. Por último, la constante lluvia y humedad pueden volver el asfalto resbaladizo, aunque como ya contamos, Lofoten se debería disfrutar sin prisas de todos modos.
La acampada libre está permitida

Al contrario de España, donde está muy regulada, en los países escandinavos la acampada libre está permitida por lo general. Lofoten no es una excepción, de hecho es uno de los mejores lugares de Europa donde pasar la noche bajo las estrellas de forma completamente legal. La playa de Kvalkika, de la que ya hablamos en otro artículo, se considera una de las zonas de acampadas más bonitas del mundo. En general, solo tenemos que asegurarnos que estamos a más de 300 metros de cualquier edificio y que el terreno no es propiedad privada, y en caso de duda, preguntar a los lugareños, ¡si es que lo encuentras!
Calcular los recursos
No es que estemos en el Polo Norte -aunque cerca- pero tampoco estamos en el mismo Oslo. Merece la pena mencionar que los habitantes de Lofoten no tienen ningún problema en conducir una hora para ir al supermercado o dos horas para pasar la tarde con un amigo. Con ello quiero decir que las gasolineras y supermercados se cuentan con los dedos de las dos manos, y conviene recordar que planear el viaje, tanto la comida y agua como el combustible, es una opción muy recomendable en Lofoten.
¿Te atreves a explorar este paraíso ártico que son las Lofoten?
Nómada incansable, amante de las mochilas de más de 40 litros. Geek de la geopolítica, las relaciones humanas y otros territorios en conflicto. Apasionado cuentacuentos, razón aquí.






